martes, 13 de enero de 2009

Quemar después de leer

Ayer vi esta simpática película. Tan de moda que están los hermanos Cohen (¿así se escribe su apellido?) y por lo tanto algo de sobrestimación tienen. En fin.

La película es buena. Es una simpática comedia negra, con patéticos personajes que hacen cosas importantes para ellos, pero que a uno como espectador le producen cero empatía. Son tan esperpénticos que es imposible sentir ningún grado de identificación con ellos. Entonces el estupendo reparto se luce, pero con actuaciones lejanas e irónicas. Es imposible enfrentarlo de otra manera. Brad Pitt está muy bien. Pero a pesar de la lejanía y de lo inverosímil del argumento uno lo pasa bien. Lo mejor es cuando el empleado de la CIA le informa a su jefe lo que está sucediendo. Ahí queda todo claro y se sitúa todo en su justo lugar.
Recomendable y simpática. Salva dignamente.
***

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